Hace unos meses tuve la oportunidad de viajar a Costa Rica, en un breve fin de semana.  Iba con un propósito único, entender qué está haciendo la industria hotelera en favor de la conservación del medio ambiente.

Puente en Selva de Costa Rica

Puente Colgante Monteverde – Costa Rica

En un escenario cubierto por un intenso cielo azul y una orquesta de sonidos orgánicos, puedo recomendar un hotel a cualquier ecoviajero que busque experimentar unas vacaciones en el hermoso paraíso que ofrece Costa Rica.

Para escaparse de la rutina, un fin de semana es suficiente para apreciar lo hermoso de Costa Rica. Cerca de 850 especies de aves son endémicas de este país, a los que se suman más de 200 mamíferos y 13 mil tipos de plantas. ¿Hay insectos? Miles, así que prepárate para vivir tu experiencia en la misma tierra de 365 mil especies de insectos y arañas.

Es increíble encontrar esta diversidad, si tenemos en cuenta que su territorio es de apenas 50 mil kilómetros y 4 millones de habitantes.

 

Selva en Costa Rica by Miguel Lelo De Larrea

Tuve la oportunidad de disfrutar de de las Lapa Ríos, un espacio exclusivo donde puedes amanecer con un mono capuchino aullando en tu ventana. Lo mejor de este alojamiento es su preocupación por su entorno y la conservación de la naturaleza que rodea al recinto, cosa que adoré. El 70% de este recinto está construido con materiales reciclados.

Playa de Costa Rica

Aunque mi experiencia en Costa Rica fue breve, debo agradecer la oportunidad de vivir la realidad del turismo responsable.